Posted on: 24/03/2021 Posted by: Andres Comments: 0
Rodillos de rulos

Casi todos los ciclistas nos planteamos en algún momento hacernos con un rodillo y casi siempre llegamos a la tesitura de qué tipo de rodillo comprar. Yo hace mucho que uso uno de rulos, así que os cuento mi experiencia con él.

La mayoría de los artículos tienen que ver con cosas que me suceden, que me pasan por la cabeza o que me interesan. Y en este mes de marzo llevo un montón de sesiones de rodillo, concretamente sesiones con un rodillo de rulos. Así que os cuento mi y experiencia, lo bueno y lo malo.

Ventajas

Empecemos por las cosas que considero más positivas de los rodillos de rulos, comencemos por sus ventajas.

No hay que montar nada

Lo primero que destacaría de este tipo de rodillos es que no tienes que estar montando nada. No tienes que quitar la rueda trasera ni cambiar ejes pasantes ni realizar ninguna modificación a tu bici. Tan solo colocarlo en el lugar dónde vas a entrenar, subirte en la bici y comenzar a dar pedales.

Fáciles de guardar

Otra ventaja es que por su forma plana suelen ser muy fáciles de guardar en algún rincón dónde no molesten. Esto cobra más importancia en las épocas en las que no lo usas. En mi caso el rodillo se pasa prácticamente toda la temporada de primavera-verano guardado. Algunos de ellos además permiten plegarlos para ocupar aún menos espacio.

Trabajan el equilibrio

Además de trabajar el pedaleo con este tipo de rodillos trabajaremos también el equilibrio y por lo tanto, los músculos del core encargados de mantener nuestra verticalidad.

No necesitan electricidad

No hay que enchufarlos a la corriente, no hay ruedas que regulen la intensidad ni nada parecido. Su funcionamiento es realmente sencillo.

Precio

Son relativamente baratos en comparación con otros tipos de rodillos.

Inconvenientes

Pero como todo en este mundo, también tienen su parte menos positivas, así que echémosle un ojo también a sus inconvenientes.

Tienes que mantener el equilibrio

El tema del equilibrio es un arma de doble filo y es que a pesar de haberlo identificado como ventaja, tiene su vertiente menos positiva. Mantener el equilibrio sobre el rodillo de rulos requiere concentración y una curva de aprendizaje relativamente lenta hasta tener un control absoluto. Hasta ese momento, tareas como coger la botella de agua, la toalla para secar el sudor u otro tipo de necesidades habituales pueden suponer un pequeño problema si no queremos parar de pedalear.

Son ruidosos

Este tipo de rodillos suelen ser bastante ruidosos. Es cierto que el nivel de ruido depende en gran medida de la cubierta que utilicemos y de la construcción del propio rodillo, pero lo cierto es que con una cubierta de carretera estándar y el rodillo Tacx Galaxia T1100, que es el que utilizo yo, vuelvo loca a toda la familia cada vez que me toca entrenar con él.

Resistencia al pedaleo

No hay ningún mecanismo para variar la resistencia que ofrece el rodillo, así que la única forma para incrementar la fuerza que debemos ejercer sobre los pedales es utilizar las marchas de nuestra bicicleta. Desde mi punto de vista esto no es malo por si mismo, pero lo que ocurre es que para obtener más resistencia colocamos un cambio más duro, con esto además de ganar resistencia conseguimos que las ruedas giren más rápido y eso a su vez hace que el rodillo sea aun más ruidoso. Así que en conclusión, más resistencia es igual a más ruido, y ese binomio no mola nada.

Además, el nivel de resistencia que obtenemos con este tipo de rodillos suele ser inferior al de otros rodillos que si permiten variar este parámetro.

Aplicaciones inteligentes

Está muy de moda entrenar con rodillos inteligentes y conectarlos a aplicaciones tipo Bkool, Zwift o Rouvy. Personalmente no he probado ninguna de estas aplicaciones, pero me consta por conversaciones con otros riders que si bien si puedes utilizar un rodillo de rulos con ellas (con los sensores propios de la bicicleta), lo cierto es que partes con desventaja pues estas aplicaciones varían la resistencia del rodillo en función de las características de la ruta, y como vimos en el punto anterior, en un rodillo de rulos solo podemos hacerlo con los cambios de la bicicleta.

Conclusión

Existe múltiples motivos que pueden hacer que tengamos que pasar una temporadita en casa, desde el clima hasta los más diversos confinamientos por los que estamos pasando. Si no eres un asiduo del rodillo y lo usas únicamente en momentos puntuales por situaciones circunstanciales, este es tu rodillo. Si por el contrario le vas a dar mucho uso o es parte fundamental de tu preparación, quizás hay mejores opciones en el mercado.

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